Es la historia de Antonio, un niño de cinco años escolarizado en un colegio público cualquiera, que aprende y juega con sus compañeros y compañeras y con su maestra.
¿Y si os digo que Antonio tiene Parálisis Cerebral? ¿Cambiaría algo la cosa? Pues no, la respuesta es no, porque un niño como él, proporcionándole los recursos adecuados, puede compartir perfectamente con sus iguales las mismas oportunidades y experiencias de aprendizaje. Eso se llama INTEGRACIÓN.
La frase del final es genial: "Antonio no se vá, porque este es el colegio de Antonio"